
Se cree que las personas con 100 o más años serán cada vez más y que se podrá llegar a esas edades en forma saludable.
Desde antes de nacer, usted ya estaba envejeciendo. ¿Cómo? Pues simple: Para bien o para mal, las experiencias de la vida de sus progenitores se fueron plasmando en los genes que le heredaron. Finalmente, estos genes configuraron y determinaron en gran medida su identidad biológica.
Posteriormente, diversos factores sociales y ambientales interactuaron con el genoma y fueron generando un “estilo” de envejecimiento individual. Generalmente, estos estilos individuales forman parte de colectivos familiares, que a su vez se enmarcan en comunidades que abarcan ciudades, regiones, países y continentes.
Sin embargo, no somos concientes de este proceso sino cuando, tras 50 ó 60 años, comienzan a aparecer algunas dificultades, molestias y enfermedades… Y es que a nadie le han enseñado a envejecer. Simplemente… envejecemos.
Y, tal como cada uno de forma individual, ¡nuestro país ha ido envejeciendo con nosotros! Y así nos encontramos viviendo en la región más envejecida de Chile, después de la Región Metropolitana.
Estamos en un momento especialmente importante en la Historia de la Humanidad: nunca había existido una cantidad tan grande de personas mayores, y nunca antes habían existido tantas personas tan mayores: Los gerontólogos (científicos que estudian el envejecimiento) piensan que las personas con 100 o más años serán cada vez más, y que se podrá llegar a esas edades en forma saludable.
ENFERMEDAD
Sin embargo esto, que podría llenarnos de orgullo, nos produce estupor, pues repentinamente nos enfrentamos a una realidad que había sido ajena hasta el momento: el deterioro de la salud. Aparecen pérdidas de memoria… ¿será el comienzo de una Demencia? Tengo cada vez menos dientes… ¿será normal? Me caigo con facilidad… ¿Me fracturaré mi cadera? Me duelen las articulaciones… Llevo muchas noches sin dormir… Me estoy achicando… Tengo dificultad para ver de cerca… Mi piel se ha puesto muy delgada…
Aparecen problemas que van más allá del paciente mismo: Empezamos a preocuparnos por la mamá, por la abuela, por la tía. Nuestros más queridos familiares habían estado envejeciendo frente a nuestros ojos, ¡y no nos habíamos dado cuenta!
MEMORIA Y DEMENCIA
Uno de los grandes temores que todos tenemos, independientemente de nuestra edad, es padecer de una demencia. Y cuando comienzan a aparecer algunos trastornos de memoria, ese temor se transforma muchas veces en un gran miedo, y se piensa que ya no hay nada que hacer: “¡Qué le vamos a hacer, si la abuelita ya tiene casi 80 años!” Eso es un gran error. Lo primero es consultar a un especialista, pues existen enfermedades comunes de la vejez que producen, como síntoma principal, trastornos de la memoria.
Si se pesquisan a tiempo, pueden tratarse exitosamente y revertir, o incluso evitar, un proceso de demenciación. Será necesario exámenes de laboratorio, pruebas cognitivas e intervenciones, ¡pero realmente vale la pena!, especialmente cuando todo ese proceso va de la mano de un equipo especializado.
GERIATRÍA EN INALTO SALUD: ENVEJECIENDO EN PLENITUD
Dr. José Luis Dinamarca, Geriatra
- Doctorando en Gerontología, U de Granada (España)
- Presidente, Vocalía V región de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile